El Bola
Domingo , 26 de Octubre de 2003. Enrique Barbeito García
Un niño, un amuleto, un sueño, un amigo, un secreto.
Vi ayer esta película, ya por tercera vez. Ésta fue gracias a mi novia que, al parecer, alguien (¿el cartero?) se la dejó en el buzón. Es curioso ver en la carátula que la película no es recomendada para menores de 13 años. Curiosa clasificación digo porque solo con una de las escenas que aparecen, sin duda la más impactante, y unido a la historia en sí que cuenta la película ya debería ser clasificada para mayores de 18 años. Es una historia bastante dura a mi juicio. Real y posiblemente, ¡espero que no!, cercana a algunos de nosotros porque toca un tema (los malos tratos) que desgraciadamente todavía se vive en la actualidad. A mi juicio, demasiado bien hecha para ser vista por un menor de edad.
Esta vez, como las anteriores, me ha dejado bastante parado y con cierta rabia al estar impasible ante los malos tratos de un padre Hijo de puta hacia un niño, su hijo.
Creo que es una gran película. De esas que terminas de verlas y no es tan fácil dejar de pensar en ella. Para mí refleja, a parte de la historia de un chaval de 12 años (el Bola, interpretado por Juan José Ballesta) entrovertido y avergonzado por su lamentable situación familiar, dos mundos totalmente distintos: dos familias y dos formas de educar/convivir. Por una parte la que creo que es la manera incorrecta: una familia conservadora donde los malos tratos son el método empleado para educar a un hijo y donde una madre casi no le queda otra opción que consentirlo. Y por otra nos topamos con una familia más liberal y sin duda mucho más unida, en donde reina la confianza entre sus miembros; también con sus problemas pero afrontándolos de otro modo distinto, más comprensivo y eficaz a mi modo de verlo.
La historia tiene un marcado carácter trágico/agrio, y cómico/dulce en muchas escenas. Casi siempre cada una de estas viene dada por medio de una de las dos familias que se dejan ver. Nuestro protagonista tiene la gran suerte de conocer a una persona, Alfredo (interpretado por Pablo Galán), con la que poder tener una amistad de verdad y ésta le acerca a su familia. Personalmente cuando veía a Pablo, el bola, junto con la familia de su amigo Alberto (la escena de la sierra sobre todo), me alegraba de que disfrutase de esos momentos pero sentía pena al ver su cara sonriente y sus ojos. Alucina cuando está con la familia de su amigo. Parece que piense en la gran suerte que tiene su amigo frente a la desgracia que le está tocando vivir a él.
En resumen una película excelente. Otra joya más del Cine español. Recomendada a pesar de la dureza de lo que cuenta y del cómo lo cuenta. Mi novia ha terminado dándomela, así que ya tengo otro pedazo de peliculón en casa ;)
Comparto al 100% lo que has dicho. Es estupenda. :-)